Me acordé del post en cuanto que me enteré que iba a perder la virginidad con la ópera, si, me han regalado una entrada para ver en el teatro "la traviatta", que por lo que me han contado es muy buena, confieso mi nulidad en cuanto a la música clásica, sólo diré que hasta mi sobrina entiende más que yo, pero me gusta aunque aún estoy gateando con esto.
Rescato el escrito como una manera de bajarme todas las anotaciones, aunque lo escribí en plan coña, como siempre, debería tomarme las cosas más en serio.
¿La música cura? Siempre se ha dicho que la música amansa a las fieras, una nana calma a un bebé, se usan himnos para ensalzar patriotismos, se canta para denotar alegría o tristeza, los sonidos promueven sentimientos, sensaciones y regula el estado de ánimo, mediante la musicoterapia que aunque parezca mentira tiene sus raíces desde la prehistoria, (y yo sin enterarme), bien, me viene bien saberlo para cuando necesite hacer uso de la música para relajarme, para la ansiedad, depresión y demás enfermedades de este siglo.
Según una revista especializada, si, yo me gasto el dinero en mariconadas, que se le va a hacer, pongo diferentes piezas musicales en función de lo que se quiere tratar, nunca está de más saber un poco de todo, a mi me interesa, por ejemplo:
Cuando tenga insomnio siempre podré ponerme el “preludio para la siesta de un fauno” de Debussy (vamos que el título le pega que ni pintado) o el Adagio para cuerdas de Barber, Canon en Re de Pachebel, cualquiera de esas y me quedo frita, eso dicen, cuando la ansiedad se apodere de mi, vamos que si me da un ataque de ansiedad mientras me atracan en el banco, no tengo más que ponerme el Concierto de Aranjuez del Maestro Rodrigo o chantajear a uno de los secuestradores para que me ponga las cuatro estaciones de Vivaldi, o antes de ponerme a pegar botes darle al play y que suene la Sinfonía Linz, K. 425 de Mozart, en todo caso para cuando tengas unos dolores de cabeza impresionantes, vamos una cefalea de tomo y lomo, pues no hay nada mejor que escuchar una serenata, no te jode, pues si, una serenata de Schubert, o a Liszt y su “sueño de amor” o el “Himno al Sol” de Rimski-Korsakov, menos mal que no aconsejan el bacalao, que ya es de agradecer.
Si el agotamiento, este crónico se ha agarrado como un piojo a tu persona no tienes más que ponerte, si te quedan fuerzas para apretar un botón el concierto para trompeta, Vivace de Haendel la Serenata de Toselli, si no puedes hacer de vientre, estas impedida a plantar un pino, siéntate cómoda y relajada y ponte el canto indio de Rimski-Korsakov, si tampoco puedes inténtalo con Réquiem op. 48 de Faure, seguro que el abono te sale musical y en forma de do si me apuras.
Para los nervios, esa cosa que se pierde con facilidad y no hay nada mejor para encontrarlo que ponerte La Obertura de Rienzi de Wagner o la Sinfonía del Nuevo Mundo de Dvörak, si con eso no los recuperas prueba con una tila que también tiene sus efectos, en caso de que tengas algún familiar aquejado de Parkinson no tienes más que ponerle, mejor tú que él, no hace falta decir el por qué, pues eso, le pones el barón gitano, Obertura de Strauss o los sueños de Schumann, en caso de impotencia, no especifica que sea sexual porque hay otras cosas que crean impotencia, por ejemplo no tener un duro para pagar la hipoteca, en casos de impotencia mejor ponerse a escuchar a los maestros cantores, Preludio Acto III de Wagner o la Traviata, Preludio Acto III de Verdi y si no funciona te vas corriendo a la farmacia más cercana y haces provisión de Viagra y si aún ni por esas, pues hijo pégate un tiro no sin antes ponerte el Concierto para piano nº 2 y nº 5 de Rachmaninov o el concierto para violín de Beethoven que dicen que es bueno para la depresión así que a lo mejor se te quita también la idea del suicidio.
Para los que sufren del corazón se les aconseja el Ave María, pero no el de Bisbal, que aún no te has dado cuenta que la musicoterapia es de la música clásica, así que el Ave María ha de ser del genial e insuperable Schubert o los sueños de Schumann.
Si te duele el estómago, hay que tenerlo para escuchar el concierto de Arpa de Haendel sin que te de un espasmo, para bajar el colesterol no hace falta que te pongas a dieta ni suprimas las salchichas y chorizos que le birlas al abuelo, no, para eso sobra que te pongas la Música acuática de Haendel o el concierto para piano nº 2 de Rachmaninov.
Y para erradicar el estrés y diversas tensiones nada mejor que berrear, o sea cantar, eso si, si los vecinos llaman a la poli, no hay ninguna música clásica para sobornar a los agentes, así que aconsejo que para liberar tensiones mejor hagáis Pilates, con música de fondo evidentemente.
Y que suene la música y la disfrutéis bien sea bailando que es una buena forma de ganar autoestima a la par que expresión corporal, o bien cantando que también es un ejercicio relajante y facial, o bien es genial para acercar a la gente, porque la música también es una expresión de amor.
