
Convención de los heridos de amor.... Paulo Coelho.
Se decreta que:
Artículo 1. Todos los amantes, independientemente de cuál sea su sexo, quedan advertidos de que el amor, además de ser una bendición, también es algo extremadamente peligroso, imprevisible, que puede acarrear serios daños. Por lo tanto, quien tenga intención de amar debe ser consciente de que esté exponiendo su cuerpo y alma a heridas de muy diferentes tipos, sin poder culpar por ello a su pareja en ningún momento, puesto que ambos corren el mismo riesgo.
Al nacer todos deberíamos de venir no con pan (que está caro) pero si con un pequeño manual de instrucciones que nos evitarían sufrimientos innecesarios, aunque mi opinión es que el sufrir forma parte del aprendizaje de la vida, los errores y aciertos nos impulsan a continuar, nadie nos dice que el amor es también sufrimiento, pena, celos rencor y un sinfín de sentimientos negativos, no lo sabemos porque y gran parte de culpa la tienen las películas de Disney o los cuentos de Perrault o los hermanos Grimm que de bien pequeñitas nos tragamos y creemos que el amor es ese ser de casi dos metros y facciones perfectas que viene de Ultramar a rescatarnos de nuestras desgracias, hechizos o vida miserable para terminar con una puestecita de sol o con la musiquilla romántica de turno acabado con el consabido “y fueron felices y comieron perdices” y les engañamos y les hacemos creer que su vida no será perfecta ni maravillosa si no tiene a un espécimen de ese tipo a su lado, lo malo es que a veces nos enamoramos de quien no debemos, de quien en vez de amarnos como merecemos lo que quieren es que seamos sus espejos para verse reflejado en ellos y subirse la autoestima.
El amor de verdad está perdiendo puntos, adeptos, fanáticos porque estamos todos embebidos en nuestro egoismo y no vemos más allá de nuestras narices.
El amor es sufrimiento vale, si, eso lo entiendo, porque quieres tanto a una persona que sólo buscas su felicidad a veces a costa de la tuya, pero lo que jamás entenderé es la frase de que el amor lo justifica todo, porque no lo hace el bofetón que te dan por no hacer la comida, o la paliza que te meten simplemente porque se fue de copas con los amigotes o el que te rompa un brazo porque tuvieras la osadía de contestarle, esos te quieros acompañados de un ramo de flores no es amor, como tampoco lo es el maltrato psicológico.
El amor debería ser una bendición, un regalo, un tesoro y como tal deberíamos cuidarlo e intentar conservarlo una vez hallado.
Y aunque el amor no aparezca, no siempre debemos creer que se halla en dos direcciones, porque a veces es más necesario querernos a nosotros que esperar que lo hagan otros, porque otros igual no lo hacen como necesitamos, no debemos dejar que nos hagan creer que seremos más felices o mejor personas con otro al lado.
Y cuando amas? Pero no es suficiente, y ese amor que sientes, que tu corazón siente ante la persona amada, pero tu cabeza te avisa, y no quieres hacerle caso y te dejas llevar por el órgano que nos rige, te dejas llevar por el corazón y cuando ya no se puede más, la lucha termina con la cabeza dejando K.O. al corazón, y entonces vuelves a empezar otra vez.
Se nota que no he dormido, siempre me pongo filosófica cuando trabajo de noche








