Echenique dice que “el humor es la sonrisa de la inteligencia”, o soy muy inteligente o tengo un sentido del humor bastante agudizado, es cierto que algunas personas son capaces de reírse hasta de ellas mismas, en la cual me incluyo, no sé si es sentido del humor, mala leche o si es una forma de protegerse, hay veces que el humor me sale en situaciones por lo general nerviosas, en vez de la típica risita boba con la que obsequias al matasanos que te va a extraer 200ml de sangre, le sueltas un… que brazo prefiere?, al mismo tiempo que estiras los dos brazos, para acto seguido decir bueno el izquierdo que me pilla más cerca, y con cara de guasa decir bueno, mejor miro para otro lado que si no me quedo en el suelo, tras las risas del enfermero y saludar a la chica de enfrente que está más acojonada que yo, soltar un gemido, seguido de un… no es por ofender, ustedes tendrán el monopolio de la conducción pero donde esté una enfermera…..es que sois brutos eh, lo sé por experiencia propia, y salgo con risas de las enfermeras, eso si que es subirles la autoestima.Claro que cuando eres pequeña y no eres como el resto de los niños, siempre llegan las burlas, hay que tener o una piel muy dura o saber reírte de ti misma, los niños somos crueles y soltamos las cosas a veces sin malicia y a veces con mala leche, así que aprendí a reírme de mí misma como protección, no hay nada que joda más que intentar burlarte de alguien que es el primero en hacerlo, y así sigo, que me caigo, pues me río, que meto la pata, pues ídem, que no pillo el dictado, pues lo mismo, que no me entero de nada, pues ale, eso me ha venido bien, odio a la gente victimista y amargada. Alegría en el rostro, que como dice mi gran compi del curro, “más vale dar envidia que dar pena”, lo adopté como mi lema.
Que sales del hospital y después de estar asqueada ahí cinco días metida y dos en casa decides salir sabiendo que la gente te va a mirar el rostro hinchado y un ojo a la funerala, pues sonríes, que me miren, pero claro te vas al bar de siempre y uno de los asiduos que me conoce de vista me suelta un….. qué te pasa? te has caído de la moto? Le contestas riéndote no, es que tengo un novio muy apasionado, sus ojos horrorizados te siguen y al rato se acerca para preguntar el motivo con lo cual lo mejor es obsequiar con una sonrisa y contar la verdad, eso si con gracia.
Me gusta hacer reír a la gente, y es difícil, recuerdo cuando trabajaba de administrativa que una de mis compañeras no entendía mi humor, era “sosa” o más bien un humor muy castizo y muy chabacano que chocaba con el mío, me lo pasaba pipa dándole caña, en venganza a su forma tan prepotente de tratarme, así que me burlaba de forma solapada de ella gracias a mi famoso sarcasmo, pena me daba ya que no se daba cuenta, eso sí, yo le daba pena por que no oía y siempre estaba con la manida frase de “es una pena que no puedas oír por qué está canción es la leche” hasta que le solté es una pena que seas idiota por que sinceramente me alegro de no oír tu vocecita y el día que oiga ni te pienso llamar por telefóno……
Con lo difícil que es hacer reír como comentaba antes y los premios siempre se lo llevan los dramas, los actores que hacen llorar copan todos los premios, y los que te hacen soltar la carcajada con ese humor que a mi me gusta, ese que lo tienes que descubrir tú, esa fina ironía, esa capa de humor fino que se esconde en alguien que intenta hacer reír con cara sería como si no fuera la cosa con él, esos están infravalorados.
Imagino que el trabajo que tengo también influye, el trabajo me lo ha agudizado más, hay pocos de mis compañeros que no se rían con lo mismo que yo, nos reímos de las tragedias de la vida, por no llorar, que lo segundo no gusta, eso sí, nunca faltamos el respeto a nadie, pero es un tabú el sexo, la muerte, la vejez, menos para los que conviven a diario con ello.
Algo que me llama la atención es el motivo por el que los amargados y frustrados viven más? Se cuidan mejor? Me he dado cuenta que la gente alegre y optimista suelen ser de los primeros en irse de la “casa” donde curro, será por que los tristes se agarran más a este “valle de lágrimas” que dicen.
Claro que en algunas situaciones no apetece soltar la carcajada, por ejemplo, en la consulta del ginecólogo, y eso que en cierto momento me dio por recordar que siempre pensaba que no volvería a ver la cara de un hombre fisgando en mi arco del triunfo, pero tras la humillación pertinente y cuando fui a preguntarle me salió vocecita de chiste….. doctor es grave?, que los bigotitos del doctor se movieron como ocultando una sonrisa.
Continuaré con mis respuestas a situaciones absurdas acaecidas en diversos momentos del trabajo, son respuestas que yo llamo reflejas, aquellas que me salen involuntariamente sin siquiera pasar por el proceso neuronal, aquellas de las que yo misma me sorprendo por que ni idea de haberlo pensado.
Ais, por qué últimamente me cuesta tanto escribir en la taberna? Dónde fue mi chispa? Volverá a prender en las articulaciones de mis dedos…. deseo que sí..








