
Ayer fui a dar el parte de alta, nada más me vieron un par de abuelos entrar por la puerta ya empezaron a sonreír con la típica miradita de….. nena, se te acabó el chollo, ladee la cabeza para darles a entender que si, que la menda vuelve al curro. Subí a las oficinas, busqué al director, no estaba, no me extraña, el administrador estaba almorzando y el supervisor haciendo unas curas, así que me volví abajo a saludar, que jolgorio se montó, en serio? Yo pensando, seguro que ni se acuerdan de mi, la abuela que era profesora de piano me interrogo sobre si ya había escuchado la marcha turca de no se quién, si había oído el concierto número no se cuantos, yo asentía a todo eh, hay que quedar bien, sobre todo con los que te dan trabajo, otro de los abuelos no se lo creía, pero en serio!!!!! Vuelves??? Yo asentía como una tonta con la sonrisa eternamente pegada, que sí, que empiezo el lunes, de mañana? Me pregunta el abuelo, me vas a despertar tú, tu me vistes verdad? Ahí ya me reí a carcajadas, bueno, si insistes, yo entro de noche, pero si quieres a las tres voy sigilosamente y te arreo un susto, capaz eres, me contesta, y otra vez a asegurarse de que he vuelto, se da la vuelta y llama a los demás para airear la noticia.
Me siento rara, soy un poco payasa, supongo que pienso que la vida ya es bastante jodida y un poco de humor ayuda a sobrellevar las pocas visitas familiares, la comida repetitiva y sosa, la rutina, las tardes soporíferas, un poco de humor y compañía es lo único que agradecen, pero ser el centro de atención me incomoda y tantas muestras de cariño acaban por darme ganas de salir pitando.
Cosa que consigo al final con la excusa de dar al Administrador el correspondiente parte, me lo encuentro al pie de las escaleras, subimos juntos, me pregunta que tal la operación, bien, le respondo, me interroga por otras cosas, mi vista no se separa de sus labios y me frena y me suelta un…. pero a ti no te han operado??? Y yo, claro pero los milagros no existen, falta la rehabilitación… ah, entiendo, le contesto que yo no…..todavía, nos miramos, hablamos y en nada vuelvo a salir.
Otra vez para fuera, me cruzo con otras compañeras, besos, preguntas, respuestas, qué como va todo, pienso que es cansino ya estar siempre repitiendo lo mismo, creo que para la próxima operación voy a ir a una imprenta, hacer 500 folletos sobre en qué consiste la operación, qué se pretende conseguir, qué es probable que ocurra yen que espacio de tiempo y ponerme en la puerta a repartirlas, por que algunas lo entienden pero otras esperaban que solo con susurrarme a mis espaldas un….. nena, eh tu, si tu la de los hoyuelos, coño con la sorda, dicen en el momento que me doy la vuelta y me sueltan…. Pero a ti no te han operado? Y otro vez a soltar la clase de otorrinolaringología.
Bien, hablo con las compañeras, me preguntan que cuando empiezo, el lunes por la noche contesto, joder que suerte me contestan, pongo pose chula y digo que más suerte voy a tener si me ayudan a quitarme todas las mañanas a partir de enero por que tengo que ir al Instituto todas las mañanas, sé el guirigay que se va a montar con mis palabras por que las auxiliares de mañana no quieren hacer tardes, unas cuantas me acorralan, M. me arrastra y me dice que ella se queda con mis mañanas, ella la primera, otra se acerca y dice que nanay que son suyas, me siento acosada otra vez y vuelvo a intentar escaquearme cuando me suelta M. que E. se encuentra fatal que si le hago el fin de semana de mañana así ya me las devolverá después de fiestas para que pueda ir al Instituto, uys, soy incapaz de decir que no, no tengo arte para eso, antes de protestar ya me han puesto el parte de cambios para que lo firme, así que al final no me estreno de noche como las putas si no de mañana como las pringadas.
El abuelo me ve y se ríe, ha sido testigo de todo lo ocurrido y me suelta un…. qué? guapa, qué al final vienes mañana eh, y yo, si, pero no te pienso levantar, por qué con la suerte que tengo fijo que me toca el segundo.
A pesar de todo estoy contenta, al salir se me acerca el abuelo que me pinto el cuadro, el mismo que lleva un mes esperándome todos los jueves por la tarde para irse de cañas conmigo, el mismo que llevo un mes sin verlo por que tengo rehabilitación, que dónde me he metido, me suelta mientras me da un abrazo que me corta la respiración, otra vez a hablar de lo de siempre, se ríe y me dice de ir de cañas, nos vamos, la de conserjería le da un codazo a otra y suelta un, mira esta, cómo los lleva….
Así que está mañana he empezado, con mi uniforme blanco, perfectamente planchado, lo he mirado con pena por que esa blancura impecable no dura ni dos horas, he entrado por la puerta a las ocho en punto y lo mismo de siempre, me encanta el office a esas horas, el turno de noche y el de mañana de cachondeo, el olor a café, el sonido de las risas, el compadreo, el cambio de plantas entre unas y otras, me copio mi carpeta, doy besos, me tomo un cortado y empiezo.
Qué sensación más rara, medio año parada y volver a recorrer esos pasillos, habitaciones, saludar, empezar el lavado, la mujer se asusta, eres nueva? la miro con pena, tantas horas hablando y el Alzheimer ha hecho que olvide mi nombre, mi cara y hasta los buenos deseos con mi operación, le acaricio la cara, bromeo, qué pasa? Unos meses fuera y ya te has olvidado de mi? Me mira fijamente, mueve mucho la cabeza y con cara de frustración reconoce no acordarse, le digo mi nombre, sigue negando, bueno, le digo ya te acordarás, de todas formas te doy una pista, me observa, mientras conversamos, la voy limpiando y vistiendo, y entonces le suelto, tu te acuerdas de una que estuvo trabajando, una que es sorda y que no se enteraba de nada y siempre protestabas por que no te hacia caso?? Me mira y dice ostia, eres tú!!!!!! Si ya sabia yo que de mi nombre no, pero de la sorda de los…. Si que te ibas a acordar.
Tengo tanta energía acumulada, tanta paciencia guardada que me da tiempo a hacer mi carpeta, subir al segundo y hacerme a dos y el de mi compañera, no paro en toda la mañana, es genial, soy más consciente de los cambios, sonidos que antes no oía, voces, facilita mucho el trabajo, muchísimo, hay cambios, en la Residencia, en los pacientes, muchos no están, que diría nones, pasaron a mejor vida, cambios en mi, cambios en el protocolo, algunos tan absurdos cuando me los dicen que creo que me están vacilando para descubrir que no.
Tantas cosas que han sucedido que es imposible enumerarlas todas, me gusta mi trabajo, mucho, me siento valorada, respetada y que estoy haciendo algo útil, y sobre todo me aprecian, el por qué es un misterio pero peores cosas se han visto.
Y lo mejor ha sido la cara que se me ha quedado cuando he visto el cartel que había en el office sobre la fecha en la que las que aprobaron la oposición hace año y medio tomaran posesión de la plaza, me están insistiendo con que me quede, que no renuncie y me quede, pero…..