miércoles, 24 de septiembre de 2008

de cicatrices y demás (que hay para rato)

Me encanta esta escena, la primera vez que la ví creo que fue en una española, de Saura, en la que dos niñas ven esta pelicula en el cine del pueblo y esta escena esta presente en la retina de una de las niñas, y se quedó grabada en la mía también, lloré mucho al ver el final, esta escena es de una ternura y sencillez inigualable. Le va que ni pintado a esta entrada, afortunadamente no tengo esas cicatrices como el protagonista,.



En la zona frontal, un poco más abajo, formando la línea del entrecejo, tirando hacia la ceja derecha, tengo una pequeña cicatriz, afortunadamente cuando ocurrió no estaba de moda las aventuras del niño mago, porque con la crueldad de los niños, me hubieran apodado cuando tuve el accidente que me dejo esa marquita, se me hubiera conocido como la “wada potera” (pronunciación parecida al prota), afortunadamente he tenido otros apodos mejores y peores por desgracia.


Mi padre, que en gloria este (que diría nones), tuvo la ocurrencia un día de hacer una gracia a sus hijas, a las cuales les gustó tanto que se convirtió en una costumbre, yo tendría cinco años y mi hermana siete, mi padre cada vez que entraba se arrodillaba en el suelo y gritaba un….. ¿Quién me quiere a miiiiiiii? mis hermanos eran mayores pero nosotras cual alma que lleva el diablo dejábamos de hacer lo que teníamos entre manos y salíamos en estampida, el premio merecía la pena a nuestros ojos infantiles, y la primera que llegaba era alzada hasta la altura de los hombros y se sentaba a horcajadas en ellos, agarrándose con suavidad, sorteando las lámparas del pasillo y era llevada hasta la cocina, mi padre llegaba cojeando haciendo aspavientos y mirando en derredor como buscándonos, cuando llegaba a la cocina, mi padre seguía con la broma y le preguntaba a mi madre después de besarla en la boca para escándalo nuestro, que dónde nos habíamos metido porque no nos encontraba, a nosotras nos encantaba, la ganadora arriba y la perdedora se tenia que conformar con engancharse al pie y sentarse encima, mi madre miraba hacía arriba y la que había conseguido el sitio de honor la chistaba llevándose un dedo a la boca y la de abajo le tiraba de la falda y hacía lo mismo, era una broma un poco tonta e infantil pero disfrutábamos mucho, porque mi padre era muy expresivo y nos hacía reír mucho, cuando hacía como que nos había descubierto y nos hacía cosquillas para que le pidiéramos perdón por haberlo engañado, lo mejor era el final del premio ya que para bajarnos, nos agarraba de cierta manera para después de darnos un par de volteretas nos dejaba con una sonrisa de oreja a oreja en el suelo.


Yo no sé qué estaría haciendo mi hermana, pero yo nunca lo olvidaré, lo único que he olvidado han sido los momentos posteriores al trompazo, estaba tranquilamente sentada en la taza del excusado, con las piernas colgando, era pequeña y no llegaba al suelo, me sentía aburrida ya que mi madre me había sentado al quejarme de dolores de barriga, cuando oí que la puerta se abría y a mi padre entonando a grito pelado el consabido reclamo de cariño, lo único que recuerdo es verme saltando, subirme las braguitas, abrir la puerta del baño para estamparme en la pared que en forma de columna estaba enfrente del baño y a mitad de pasillo, me di con toda la frente y me clave la arista que sobresalía de la pared, me quede tirada en el suelo, no recuerdo nada más, pero les metí un buen susto, me sangraba mucho la cara, las heridas de la cara suelen ser muy escandalosas y mi madre se puso a gritar, eso me lo contaron después, creo que a partir de ahí, los premios se tornaron en lo mismo pero los ganábamos por otros motivos, y me quedo una bonita cicatriz de unos cuatro centímetros.


Eso sí, una vez pasado el susto, el cachondeo me acompaño durante varios años, era común que me soltarán la frasecilla de “ten cuidado eh, no te vayas a estampar” de mis hermanos, el “cuidado con la pared, no la vayas a traspasar” de mi hermana, o el “nena, no corras” de mi madre, yo a todo me llevaba el índice a mi cicatriz y lo acariciaba, mientras me reía, que iba a hacer? al menos no se me nota mucho a no ser que te acerques y sepas dónde mirar.





21 comentarios:

  1. Querida Guada,
    como siempre, y hacía tiempo que no aparecía por aqui, me ha dejado usted anonada leyendo sobre su infancia y sus cicatrices y tiene usted una manera tan peculiar de esribir que como si de un buen libro de tratara o tratase mi imaginacion ha volado inventado las escenas por usted relatadas...qué arte tiene ladrona!!!
    Por cierto, la pelicula a la que usted se refiere, creo que es El espiritu de la Colmena y la niña de ojos negros es Ana Torrent, marcada por esa escena de Frankestein...
    muy buena elección ;-)
    Toda suya,
    angelina

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  2. Juer, ¿te quedan muchas cicatrices por contar?

    Q bonito lo q os hacía vuestro padre :)

    Yo sólo tengo una cicatriz en el brazo derecho de una vez q se me rompió el cristal q había sobre la mesa de mi cuarto.


    Bsus de Amp

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  3. Gracias por pasarte y comentar!

    Es un bonito recuerdo, por lo menos hace que recuerdes a tu padre y esos momentos, felices, en gran parte x lo que leo.
    En cuanto a cicatrices grandes... mmm... un anzuelo me atraveso de arriba a abajo, desde el talón a la parte alta de la planta del pie hace unos añitos x la tonteria de imitar a mi padre, que iba descalzo en la cubierta del barco d0nde saliamos a pescar...así que imaginate que recuerdos... al final no fue nada, solo me quitaron de un golpecito el anzuelo, xro la cicatriz queda..recuerdos de marinera supongo...

    besotes¡¡

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  4. jajaja Angelina, coñe, que alegría, hacia tiempo que no sabia de tí, me alegro mucho, eres la lectora más fiel desde mi primer blog, que tiempos, aunq si he de ser sincera, prefiero el presente que lo otro, un beso, seguiré comentando, gracias por tu comentario,
    amp, pues si hija si, aún me quedan por comentar como cinco o seis jajajaja, y eso que me dejo las del alma, jaajja, solo tienes una? eso es que eres muy joven seguro, ajaja besos
    lust, pues anda que, como para coger la caña estando tu, eh, miedo da, o tendrás complejo de pescado jeje, un beso y encantada

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  5. Que bonito! me has recordado a cuando me hacia el dormido alguna que otra noche en el salon pa que mi padre me llevase a cuestas hasta mi cuarto y me acostasen sin mover un dedo. Que perro! Es que habia una señora escalera de por medio.
    No se hasta que punto tiene esto que ver con tus cicatrices pero me ha venido a la cabeza.
    Besotes!

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  6. Muy bonitos gestos los de tu padre. Es un tesoro tener recuerdos así.
    Un besazo

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  7. Hay lo siento pero que ternura tu padre por Dios, esa forma de hacerse notar cuando llegaba a tu casa!!!!! No se porque pero ver caerse a alguien me da mcuha risa y tu relato de como te estampaste contra la pared me hizo partir la caja, te imaginaba toda entusiasmada salir corriendo del water y tromp la columna...me hiciste acordar a esos videos de niños que se matan a golpes contra las cosas... pobre tu madre el susto que se debe haber llevado no??
    Besototes gaupisima y cuidate no te estampes con nada ehh!!!! jajaja

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  8. Hermosos recuerdos!!!, muy tiernos.
    Me has hecho recordar que de pequeña me estampé contra el canto de una puerta cuando volvía sonámbula de pegarle en los pies a mi hermana, jaja. A la ida se ve que la tenía clara pero cuando regresé menuda forma de despertarme tuve!!!
    Besos.

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  9. Yo no tengo cicatrices físicas, Dios, soy normal y corriente?, y eso que jugaba el calle´todo el día. Pásame alguna si quieres, pa poder contar algo. Mi prima tampoco tiene y se ponía las tiritas y se inventaba una historia siempre fantástica.
    La madalena

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  10. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  11. Pues yo mira que he sido pirucho y tampoco tengo ningun grabado de guerra, jaja!!
    La última hendidura en mis carnes ha sido en el parque con la Nana. Me pegó tal tirón de correa al ver un gato, que salí volando y me estampé contra un muro de piedra a la altura de la rodilla.
    Joer...sí que dolío sí...me quedó la canilla toda hundida, jaja!!
    Y la otra mirándome con cara de gilipollas cuando le solté 3 gritos!
    Como dos locas, igualito; P

    BESOTES!

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  12. qué recuerdo tan bonito, yo tambien me acuerdo cuando era pequeñita y llegaba mi padre a casa que me tiraba a sus brazos,y ponía cara de cansado pero de feliz al verme..

    besos

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  13. Es tan importante el cariño de los padres para que un niño sea feliz el resto de su vida ... Que bien has contado la anécdota, Guada, qué tierno que tuviéseis tantas ganas de ver a tu padre toda la familia y esa cicatriz para que nunca lo olvides.

    Un beso emocionado.

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  14. ego, lo tuyo si q es tierno eh, que recuerdos nos trae la infancia, gracias por compartirlo, un beso
    guille, tu también eres un tesoro, cuidate, un beso

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  15. jajaja, gise, tú riete no te cortes mujer, yo me descojono cada vez que me acuerdo, si mi padre era genial, lo que soy se lo debo, pero se fue demasiado pronto para mi gusto, al menos me queda el recuerdo
    gracias por tu comentario con gente como tu dan ganas de escribir
    un besazo
    efi, eres sonámbula? qué interesante, anda que, te habrás pegado tus trompazos en tus salidas nocturnas, un besazo
    ey madalena querida, ten cuidado no te caigas en la leche que te succiona toda, jajaja, no tienes cicatrices? pues hazte un tatuaje jajaja, un besazo

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  16. Joe chuspi, lo que no te pase a ti jajaja, me imagino la escena y no puedo evitar descojonarme, un beso, a ver cuando publicas q se te espera impacientemente
    esther, los recuerdos infantiles son memorables para algunos, no hay nada como una infancia feliz, como dice sensai, me alegro de q os haya gustado
    un besazo

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  17. Ey, también a mi me gusta esta película que como bien comenta tu amiga Angelina es El espiritu de la Colmena y la niña Ana Torrent. Cómo olvidar esa escena y ese encanto de cria, ese par de ojazos!...
    Sé que la tengo grabada y hace mucho que no la veo pero recuerdo que es tierna., y quizá algo tristona no?. Gracias por recordámela.
    Un besote hoyuelos!.

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  18. ey nones, cuanto tiempo sin verte por la taberna, hasta los ratones cuyo nombre me cuesta recordar me preguntan por ti, jajajjaa, si, tienes razón es el "espiritu de la colmena" si lo sabré yo, jajaja, pero por no parecer pedante me callo jajaja
    un besazo che que se te echa de menos, no sabes cuanto joia

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  19. Pero bueno, que sepas que te lo leo todo, solo que escribís todos tan bien que me achsico de comentar nada :p
    Ey, dales recuerdos a Pixie y Dixie, ya les dejé un trozito de queso por ahí. Muap preciosa!

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  20. quita nones, darle queso a estos pa que se me pongan gordos, quita y se jodan, a pan y agua como todos
    jajaja
    un beso

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  21. Intuyo que te han convertido. "Qué rata" también tú :p
    Muap!

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