martes, 13 de abril de 2010

planta 2


La vuelta al curro ha sido rara pero sobre todo intensa en ciertos aspectos, trabajar en sanidad aparte de ser duro tiene que gustarte por que si no, no aguantas, tienes que intentar que las cosas no te afecten más de lo que deberían, intentar ser o crearte un muro de protección por que si no te deprimes, no cumplo el último creo, no me deprimo pero me afectan, cada muerte ha sido una pequeña espina, a veces he pensado cambiar de trabajo pero lo supero y se me pasa, a veces no sé de dónde saco la sangre fría, yo que me desmayaba viendo una gota he pasado por situaciones que si me lo llegan a decir no me lo hubiera creído, quizás este tipo de trabajo hace que te enfrentes a ciertos miedos, que te enfrentes a cosas y que lo intentes hacer lo mejor que puedas.

Con el tiempo y después de haber sido yo una paciente en el hospital, dos veces, pena que sólo tenga dos oídos por que con gusto me operaba del tercero y me pillaba otra baja, jeje, después de haber probado la medicina de ser paciente, me he vuelto más empática con los pacientes que yo cuido, me gusta decirles antes lo que les voy a hacer aunque sea una tontería por que pienso que a mi me hubiera gustado que lo hicieran, pero las prisas es lo que nos hacen a veces olvidar que los demás son personas, soy de las del lema “lo que no te gusta que te hagan, no lo hagas” pero en mi caso soy más de tratar a los demás como me gustaría que me trataran, aunque hay excepciones.

Desde que volví del viaje, me ha tocado tardes en la segunda, que es dónde están los peores, aquellos que subsisten a base de cuidados paliativos, cambios posturales cada dos horas, unos cuantos con la cabeza ida, de los que te gritan y amenazan con matarte a palos (en vasco también) ahí es dónde está la de Bilbao, una señora grandota, de campo, sencilla y que con demencia senil, que a veces te contesta con incoherencias a la que he llegado a apreciar a pesar de todo, quizá por esos escasos momentos de lucidez en los que parece reconocerme y que se ilumina toda ella al verme, ahí es dónde subieron hace unos meses a un señor que resumiendo tiene de todo, diabetes, problemas de riñón, al que hay que llevar dos veces por semana al hospital a que le hagan diálisis, ese señor que volvió de una breve estancia del hospital después de una crisis que tuvo y volvió con una pierna menos, sin mano y con la otra mano amputada a la altura del codo, si a eso se le sumo que ya tenía una pierna amputada, un cuadro vamos, si se le suma también que volvió con un regalo muy típico de los hospitales, y no lo digo por criticar, pero en los hospitales no suelen hacer cambios posturales, resultado, hay que restarle el sacro que se le ha comido la úlcera, una úlcera que hacía mucho tiempo que no veía ni olía, de esas que sólo acercarte dan ganas de salir corriendo…..

Es triste acercarte a alguien que sabes que le queda poco, alguien que piensas que es un milagro que haya aguantado tanto, a alguien que al verlo te da rabia y cabreo que el por no seguir unas normas estrictas en cuanto a higiene y cuidados haya acabado así, cuando sabes que se podía haber evitado, da rabia, mucha, sobre todo al principio de que volviera por que el pobre hombre se sentía tan desorientado que no acertaba responderse mentalmente sobre el por qué de estar arriba cuando él estaba en el bajo que es dónde están más o menos los que se valen por sí mismos, el, que discutía conmigo por que me negaba a pasarle a la silla, por que no entendía que no le acercara la pierna ortopédica para bajar al comedor de abajo, el que me gritaba y protestaba por estar encamado, pero muchacha, me decía, tirándose las sábanas hacia un lado, cuantas piernas tengo? Una? Cierto?, a lo que él mismo se respondía, pues pásame la pierna y ayúdame a sentarme en la silla que me están esperando abajo a cenar, la primera vez que me lo soltó con un tono mitad cabreo mitad desorientación, pensé que bromeaba, pero aquí el humor pinta poco, hablé con él, no lo entendía, no asimilaba la pérdida ni el tiempo en el hospital, para él nosotros éramos los malos, dije al enfermero que habría que decirle a la psicóloga que subiera a hablar con él, es una de las situaciones que mas me han jodido por que es uno de los pacientes a los que he llegado a apreciar mucho, de echo él me invitaba a colas algunas tardes y charlábamos, pues bien, está mañana me ha tocado hacerlo, asearlo, vestirlo y dejarlo preparado para cuando lo recogieran en camilla para llevarlo al hospital a su sesión de diálisis, y he tenido que pedir ayuda a una compañera, a veces, no sabes ni como tocarlo, tiene los puntos de la rodilla de pierna amputada que sangra a chorros a veces, según como lo cojas, una úlcera que le ha comido casi todo el culo, y hay que desbridar y limpiar y rellenar los huecos con colágeno y poner un parche, joder, no sé que hago hablando de esto, no es algo para escribir en un blog, pero es algo que necesito escribir, me dan ganas de llorar, es más me estoy controlando para no hacerlo, curarle la úlcera se lo hace el enfermero, pero yo estoy ahí ayudando y es algo que en mi vida jamás hubiera imaginado, y no sé si sentirme orgullosa de ello.

No, no lo estoy, lo que quiero en estas situaciones es salir corriendo, no le tengo miedo a la muerte, dicen que hay cuatro grandes miedos, de los que yo discrepo, porque los dos primeros dicen que es a la soledad, a estar sola, y el segundo a la muerte, pero yo para llevar la contraria digo que a mi estar sola no me da miedo, si no que el miedo es a llegar a sentirme sola, y que a la muerte no le temo, pero a la enfermedad y a lo que conlleva en cuanto a sufrimiento tanto ajeno como propio, si le tengo miedo, y si le tengo miedo a eso, no debería trabajar en eso, no?

Ya, eso me digo, pero cuando la gente, los mayores te miran algunos con respeto, con admiración, con cariño que es con lo que más me quedo, estas dudas y miedos se desvanecen hasta la siguiente vez, por que yo cada vez que muere alguien me muero un poquito pero basta que me den una palabra de ánimo o me mimen algunas abuelas o me digan que me quieren hace que se me olvide un poco

Pero para esto voy a necesitar muchas dosis extras de cariño, por que ya, no sé…, no creo servir para esto.

Debería rendirme……auxiliares de enfermería hay muchas.

13 comentarios:

  1. No te rindas nunca que auxiliares de enfermería hay muchas, pero que amen su trabajo y tan buenas profesionales como tu, no hay tantas. Cuando estamos enfermas y nos encontramos a gente como tu, la enfermedad es más llevadera.

    ResponderEliminar
  2. Yo creo que si vales niña, por como hablas se ve, lo transmites. Debería haber más gente como tu.

    ResponderEliminar
  3. Queda claro que tienes el corazón más grande que todos "El Corte Inglés" de España juntos.

    Queda claro que tienes una labor muy dura con personas débiles.

    Y queda más claro que estoy segura que con tu gracia, cariño y simpatía haces que las personas se sientan aliviadas de sus males, no lo dudo.

    Por circunstancias, ahora tengo que visitar a menudo el hospital y he sentido tanto cariño por parte del personal que en ocasiones casi he llegado a alegrarme de pasar por esta enfermedad, de lo contrario no hubiese descubierto a las buenas personas que os entregáis al dolor del prójimo.

    Guada, gracias y espero que la vida te recompense por dar tanto amor a los necesitados y a los que nos sentimos débiles de salud.

    Toda mi admiración hacia tu persona, porque con tus escritos río, sufro, me alegro, me apeno, sonrío..., escribes tan bien que todo lo haces vivir.

    ResponderEliminar
  4. Nunca te rindas, lucha y con ello aprenderas una leccion importantisima, que TU puedes superarte...

    besotes de esta peke.

    pd. te espero por mi rincon tu taza de cafe, siempre que quieras...

    ResponderEliminar
  5. Pq eres mujer, q si fueses tabernero serias querida en el mundo entero. Cuando me jubile elegire tu residencia para vivir... pero conste q para entonces se te acabron las bajas!!!

    No me hagas mucho caso: mejor me sumo al comentario d rebelde con causa.

    ResponderEliminar
  6. anónimo1:gracias por tus ánimos, digo yo que podrías firmar no? aunq sea con tu inicial..... please, gracias de nuevo
    tanais, bueno, no sé yo eh, supongo que esto me habrá afectado un poco más, se me pasara, gracias
    besazos

    ResponderEliminar
  7. uf, rebelde, me vas a sacar los colores, en serio, creo q no es para tanto, es mi trabajo, hay días que lo llevo mejor, otros peor, es una montaña rusa....
    gracias por tus palabras, me has animado, mucho más de lo que imaginas, por cierto.. espero que tu enfermedad no sea grave y que te recuperes pronto....
    besazos
    gracias peke, pasaré pronto a por mi tacita de café.....muy cargado...
    besos
    Anónimo2:gracias por tus palabras, por firmar, jeje, en serio tanto os cuesta daros a conocer? si fuera tabernero me hubiera hecho jamonero jajajajaja,
    besos

    ResponderEliminar
  8. Guada, no es un buen momento para mí par aleer tu post la verdad, a ver si coincidimos en el msn y te cuento, pero bueno... en breve estaré en el hospital, espero ver a auxiliares como tú muá

    ResponderEliminar
  9. joder marisa, no me asustes, que te pasa? auxiliares como yo, habemus a patadas jajajaja, y mejores
    ya me contaras por msn que hoy me toca pringar y sobre todo en la segunda
    ais la vida
    besazos y mejorate y ánimos y me cuentas eh

    ResponderEliminar
  10. ufff. eso es descargarse a gusto y sacar todo lo que llevas. me he quedado sin habla mientras te leía.ànimo y palante.

    ResponderEliminar
  11. Habrán muchas... pero tu eres única, y eso que se te quede grabado, ta?
    Yo he necesitado de personas como tu pocas veces, hasta ahora, claro está, pero puesta en el otro lado del mostrador te digo que se lleva mejor la vida cuando te tratan como tu tratas a esas personas.
    En su delirio, en su demencia, igual pueden sentir tus atenciones, tu vocación, y, aunque no puedan expresartelo con palabras, sé que en su corazón te están muy agradecidos.
    Sigue adelante, no permitas que nada haga dudar de tu capacidad para hacer lo que nos trasmites con tanta devoción.
    Besos cariñosos...

    ResponderEliminar
  12. gracias ripley, no te quedes muda mujer jejeje
    ais pyxys espero que no tengas que conocer mucho ese mundillo jeje
    mira por donde acabo de terminar en la segunda planta, estoy haciendo tiempo pq he de ir a Alicante, asi que me quedo un rato con las del turno de noche, los muy joios van a hacer mojitos, quieren que me quede con ellos, es gracioso por que no veas lo que han comprado para cenar, parece un buffet, los voy a ayudar un rato y me voy.....no sé sobre que escribir últimamente, quizás el próximo sea sobre la planta baja..... pa joder
    besazos a todos anónimos incluidos

    ResponderEliminar
  13. Hola. Acabo de leer este texto antiguo tuyo. Quisiera decirte que gracias por todo lo que te has esforzado y luchado intentando hacer mejor tu trabajo. Entiendo que pienses en cambiarlo y de hecho me parece muy duro tu trabajo. Cuando me operaron, fui muy bien atendido por todos el primer día, pero cuando me llevaron a planta no lo fui tanto.
    Creo que la actitud de todos y cada unos de los que trabajan en torno a los pacientes es importante, desde quienes limpian, te hacen la cama y mantienen atentido, hasta enfermeras, médicos, cirujanos... incluso acompañantes y visitantes deben tener en cuenta que el hospital no es un punto de reunión, ni una tasca o un hotel, y que deben respetar las normas y a quienes tratan de hacer su trabajo.

    Mucho ánimo y fuerza para seguir.

    ResponderEliminar

Citas - citas-comunidad.com

Se ha producido un error en este gadget.