El poder oír trae cambios, muchos, por poner un ejemplo, ya no necesito poner la mano en la lavadora para notar como se pone en marcha, por que lo puedo oír sin necesidad de ayuda táctil, otro ejemplo, la gente ya no cree que soy una maleducada borde, por que ahora puedo oír la voz aunque no la entienda de momento (de vez en cuando) y me doy la vuelta a tiempo para indicar a la dueña de la voz dónde está la parada de autobús por la que pregunta, no necesito estar de pie al lado del microondas esperando que la leche se caliente, por que me voy al baño a lavarme los dientes y cuando oigo el pitido salgo y saco la taza.
No tengo que colocar los dedos en el interfono para notar la vibración de la voz y contestar un.... soy yo... abre, puedo oir a mi madre decir..... quién es?, puedo relajarme oyendo las olas, puedo sonreir al oír un pájaro, me encanta correr por el pasillo adelantando a mi abuela para descolgarle el teléfono, por que como nunca llega a tiempo, puedo oír las risas, las contagiosas y escandalosas como la mia.
No necesito estar siempre con los ojos fijos en la profesora, ni en la primera fila, tensa por si me pierdo algo, agobiando a los demás con los apuntes para que me presten o me digan lo último a estudiar antes del examen, ahora me pongo en la última fila, de cachondeo con mi compañera, cuando oigo un Chhist de la profesora y unas palmadas, se acabó el cachondeo, copio lo que diga, levanto mi cabeza cuando oigo su voz, es un relax, participo más en clase, por que mi voz empieza a ser más clara y menos atropellada, puedo hablar de música con conocimiento de causa y sin sentirme excluida, es más una compañera del instituto que me cae muy bien y con la que hablo mucho, es de otro grupo y gran aficionada a la música, me ha grabado para el ordenador música clásica, ópera, jazz, salsa, latino, y ahora mismo se me están poniendo los pelos de punta con el Ave María de Schubert cantado por María Callas, joder, que voz, alucinante, increíble, y lo que más me alucina es que sé distinguir entre un tenor, un bajo, una soprano, mezzosoprano, barítono, etc, mi marca de fábrica según mi familia es mi inagotable curiosidad por todo, unido a mi afición a los musicales (gran paradoja), de siempre me han gustado los musicales pero para mi las voces me sonaban iguales, a no ser que les viera los labios lo que me hacia dar cuenta por la posición de los mismos si su voz es baja o alta, así los distinguía yo, le pregunte a la logopeda si podría distinguirlos, se sorprendió, me confesó, que nadie le hacia el tipo de preguntas que le hago yo. me encogí de hombros, pero en la siguiente sesión me trajo el ordenador dónde había multitud de sonidos, me los puso para que los oyera explicándome los distintos matices entre uno y otro, los distinguí a la primera y al preguntarme por la diferencia, al no saber explicarme le solté una comparación, dije que el bajo era como un día de lluvia y tormenta y el tenor me sonaba a un día de sol y despejado, se rió y dijo, no me lo podrías haber explicado mejor, todo esto es raro, pensé que me iba a costar más, pero sesión tras sesión, la cosa va mucho mejor de lo esperado, tanto que la logopeda me va a hacer un buen informe para que lo lleve a Valencia y me operen del otro y probablemente con otros dos compañeros, si la cosa marcha, colaboraré en un trabajo para implantados cocleares, por que les gusta mi forma de explicar o de explicar lo que siento o…….
El descubrimiento, de que en los subtítulos de las películas, o algunas traducciones no son del todo correctas, los labios del actor dicen en inglés asshole, que significa gilipollas, en español se oye un idiota y el subtitulo dice tonto, o sustituyen el correr por vamos, siejke, o se dejan palabras por que me doy cuenta de que algunas frases no están del todo subtituladas, les falta algunas, por ejemplo, oí y entendi un "te he echado terriblemente de menos", pero leí un "te eché de menos"…… tramposos, se sorprendió la logopeda cuando se lo comente, al final dijo que voy a ser de sus mejores alumnas, y es un honor, sobre todo por que la beneficiada soy yo.
Lo mejor, ha sido, la compra de un mini piano, para que S. y yo practiquemos la escala de sonidos, desde el más grave al más agudo, nerviosita estoy por empezar.
Un rollo, lo sé, pero me apetece escribir sobre todo esto, por que a fin de cuentas, es mi vida, y ha cambiado mucho, en seguridad, en autoestima en todo, y pequeñas anécdotas como las mencionadas anteriormente, ahora entiendo por qué la música es tan importante, transmite mucho, nunca había sentido la ópera ni la música clásica tal y como la siento ahora, si no que me limitaba a la música machacona de discoteca por que es lo que más ritmo tiene, para un sordo, vamos, se me están abriendo muchas puertas, ayuda mucho, y sobre todo, he descubierto sonidos que antes ni siquiera sabía que existían, el extractor de humos, me pegó un susto el otro día y creía que era una avalancha de coches, pero al darme cuenta de que era un sonido que iba en aumento y no paraba lo deduje enseguida, el chisporroteo del aceite hirviendo, el burbujeo del café, un te quiero susurrado por mi chica, los gemidos, uf, sensual a tope, el plástico, el sonido metálico de los cubiertos, el clinc de los vasos al chocar, los besos, me encantan el sonido que hacen, podría seguir, pero ahora estoy con Per Elisa de Beethoven y…... es indescriptible, no hay palabras.
Y eso, que todo acaba de empezar….es el principio del final.